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¿Qué es el duelo ?

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El duelo es un proceso normal que se desencadena tras la pérdida de un ser querido. Es un estado complejo en el cual nos vemos sumergidos cuando perdemos a alguien a quien amamos y valoramos en nuestras vidas. A diferencia de lo que muchas personas piensan, el duelo no es una enfermedad, sino un proceso natural de respuesta. Se trata de una experiencia universal que todos hemos vivido o estamos predestinados a vivir.

 

 

Cada uno de nosotros experimentaremos y manifestaremos la pérdida de manera diferente. Nuestro carácter, personalidad, edad, así como la relación que manteníamos con la persona fallecida o los apoyos sociales y familiares que recibamos, son factores que influyen en la elaboración del duelo; todo ello hace que el duelo sea un proceso muy íntimo y personal, diferente para cada persona. Por ello, no deberíamos sorprendernos ni juzgar las diferentes respuestas que se puedan dar.

 

 

¿Cuánto tiempo dura el duelo?

Muchos de nosotros nos preguntamos cuánto tiempo va a durar el duelo, estas sensaciones, este dolor. Estas dudas pueden generarnos cierta ansiedad por ver pasar el tiempo y seguir sintiendo una gran aflicción. El tipo de vinculación que teníamos con la persona perdida, así como las características de la muerte y el apoyo recibido, son algunos de los factores que pueden determinar la mayor o menor duración del proceso de duelo. Si bien hay personas que necesitarán lo que se considera " poco tiempo" (dos, seis, ocho meses...) otras, aun habiendo transcurrido varios años, seguirán sintiéndose afligidas. El duelo dura lo que tiene que durar.

 

 

Es importante mencionar que el duelo es un proceso que requiere un trabajo personal para entenderlo y asimilarlo. Igual que el caminante recorre el sendero paso a paso, en el camino del duelo se requiere la realización de una serie de tareas que van desde el proceso de aceptación emocional de la pérdida -y la expresión de emociones- hasta la adaptación a un mundo donde dicha persona ya no está y somos capaces de seguir adelante con bienestar.

 

Etapas del duelo

La investigación científica ha determinado que existen una serie de fases, tareas o momentos del duelo que frecuentemente son comunes en las personas.

 



Conocer el curso del duelo, sus tareas y momentos, puede ayudarnos a comprender mejor el proceso por el que estamos pasando. Sentir la normalidad en lo que estamos viviendo por doloroso que sea puede ayudarnos a integrar la experiencia así como darnos el permiso para transmutarla.

Más información sobre las fases del duelo 

Siendo el duelo un proceso complejo, es normal que nos encontremos confusos ante el remolino de sentimientos, ideas, comportamientos y sensaciones físicas que experimentamos. La tristeza, la rabia y el desconcierto nos inundan y en ocasiones desbordan. Podemos sentir una desorientación generalizada porque con la muerte del ser querido, también muere una parte de nosotros.

 

Manifestaciones del duelo

Cada uno de nosotros experimentaremos y manifestaremos la pérdida de manera diferente. Nuestro carácter, personalidad, edad, así como la relación que manteníamos con la persona fallecida o los apoyos sociales y familiares que recibamos, son factores que influyen en la elaboración del duelo, hacen que sea un proceso muy íntimo y personal y diferente para cada persona. Por ello, no deberíamos sorprendernos ni juzgar las diferentes respuestas que se puedan dar. Que una persona no llore ni exprese abiertamente su tristeza, no significa que no sienta el dolor y sufrimiento de la pérdida. No hay un duelo igual que otro, ni siquiera una misma persona siente igual un duelo ante dos pérdidas diferentes. Por todo ello, es mejor no comparar ni nuestro estado de ánimo ni reacciones con las de otras personas.

 

 

  • Todas estas manifestaciones son formas naturales de afrontar el proceso de duelo.
  • Sentimientos de tristeza, enfado, culpa, ansiedad, soledad, cansancio, descorazonamiento, confusión, alivio, atontamiento, añoranza.
  • Sensaciones físicas como vacío en el estómago, nudo en la garganta, opresión en el pecho, hipersensibilidad al ruido, respiración entrecortada, falta de energía, cansancio, boca seca, falta de coordinación.
  • Pensamientos de descreimiento, confusión, preocupación, sentido de presencia del fallecido.
  • Conductas como alteraciones en el sueño o en el apetito; estar ausente mentalmente, aislamiento, pérdida de interés en actividades que previamente eran satisfactorias o por el contrario, hiperactividad; llorar, evitar cosas que nos recuerdan a la persona que ya no está o en cambio, buscarla y llamarla desesperadamente.
  • Socialmente podemos encontrar dificultades para entablar o continuar con las relaciones personales.
  • Espiritualmente podemos sentir la búsqueda de un significado, hostilidad hacia Dios, cambio de escala de valores o presuposiciones acerca de la vida.

 

Acompañamiento en el duelo

La mayoría de las personas que vivimos un duelo importante en nuestras vidas, y pese al intenso sufrimiento, podemos llegar a sentir con el tiempo y la ayuda de familiares y amigos, que somos capaces de sobrevivir y adaptarnos a la nueva situación sin el ser querido, y conseguimos rehacernos sin necesitar ayuda psicológica especializada para nuestra recuperación.

 

Sin embargo, el poder contar con una persona que escuche con atención nuestros sentimientos más íntimos, sin juicios y sin expectativas, puede resultar un bálsamo que nos facilite el entendimiento y la comprensión del nuevo mundo que se gesta en nuestro interior. Puede ayudarnos también a poner orden en nuestros pensamientos, emociones y nueva configuración personal. Así como a encontrar nuestro centro, dentro del remolino por el que estamos transitando.

 

Más información sobre nuestro servicio de acompañamiento en el duelo 

En muchos casos, también resulta interesante participar en un grupo de duelo al que asisten personas que se encuentran igual que nosotros. La asistencia a un grupo de ayuda mutua o grupos de apoyo reduce la sensación de aislamiento, aumenta la autoestima y la confianza de uno mismo al ir recuperando el sentido y control de nuestra propia vida. En el grupo, cada participante puede compartir sentimientos difíciles, ver otras formas de vivir y afrontar la pérdida y descubrir nuevos significados y esperanzas.

 

¡Atención! Ayuda psicológica especializada

Existe un cierto porcentaje de personas que encuentran muchas dificultades a la hora de reorganizar su vida a pesar del tiempo transcurrido, ni de sobreponerse al intenso dolor, y acaban con problemas de salud y psicológicos. Esto ocurre aproximadamente en un 10-20% de los casos: la sintomatología que acompaña al duelo en estos casos acaba provocando una incapacitación para la vida y las relaciones, hablamos de “duelo complicado” o “patología de duelo”.

Para saber más sobre duelo complicado y sus manifestaciones. 

Si sientes que este es tu caso, no dudes en ponerte en contacto con nuestro Gabinete de Expertos especializados en duelo y te ayudaremos en tu proceso de elaboración del duelo.